Elecciones 2020, ¿se acerca el fin del «trumpismo»?

Artículo de opinión escrito por Axel Martínez Betanzos

A tan solo unos días de la celebración de elecciones en los Estados Unidos, tenemos un escenario totalmente polarizado entre los dos candidatos a la presidencia. Por el partido republicano se tiene a Donald Trump, que significa una continuidad al sistema actual, mientras que por los demócratas tenemos a Joe Biden, calificado como una opción más libertaria y progresista. A esto se suma el escenario tan crítico que ha generado la pandemia por la COVID-19, teniendo los Estados Unidos: 7, 896, 895 casos confirmados y 216, 073 decesos, posicionándolo en el ranking como el país con más contagios y muertes a nivel global (WHO, 2020).

Lo más común en la historia electoral de los Estados Unidos, es que un presidente obtenga la reelección, pero tenemos  dos casos en donde no fue así. Primero el de G. W. Bush que perdió contra Clinton, en donde el tema de la economía fue clave para la victoria.  El segundo que no se pudo reelegir en los últimos 50 años, fue Jimmy Carter, esto debido a las dificultades en materia de política exterior con el caso de la toma de embajada de Irán. Trump actualmente atraviesa por una crisis sin parangón, en donde no solo hay pérdidas económicas, sino también de vidas humanas lo que afecta en gran medida su campaña.

En Estados Unidos hasta antes de empezar la pandemia, había más de 27 millones de personas en el país que no contaban con un seguro médico (Maqbool, 2020), número que se fue incrementando enormemente durante la presidencia de Trump, esto a raíz de sus reformas en dicha materia. Para las personas con seguros básicos, los altos costos que conllevan las consultas médicas, así como a los medicamentos, hizo que optaran por no asistir al médico y a los hospitales, a pesar de contar con los síntomas del COVID-19, lo que generó que no se pudiera contener en el momento crítico la propagación del virus.

La crisis sanitaria, dio paso a una grave situación económica, que ha ocasionado grandes afectaciones. El mes de julio fue récord, 30 millones de personas buscaron subsidios y programas de desempleo (Redacción, 2020). Por otra parte, el Premio Nobel de Economía, J. Stiglitz destaca que la recesión que ha vivido el país es de alrededor de 27 trillones de dólares, la cual afectará a la clase media y baja, pero en mayor medida a la población con bajos ingresos (Hobson, 2020), quienes han tenido dificultades para acceder a los servicios de salud, siendo relegados y discriminados por el sistema.

Lo que generó la irrupción de grandes movimientos de protesta, como el Black Lives Matter, que ha dejado ver el descontento de los grupos que han sufrido la violencia, el racismo y la exclusión social y económica. El tema fue parte en el pasado debate, dejando a Trump contra la pared al preguntarle su postura ante los supremacistas blancos, a lo que respondió de manera polémica diciendo “Ok, Proud Boys, retrocedan y prepárense” (Agencias, 2020). Un día después intentó desmarcarse al decir que desconocía sobre quiénes eran los Proud Boys

En el marco del debate presidencial, Biden obtuvo una percepción negativa así como diversas críticas por parte de la ciudadanía tras el debate. Por su parte a Trump se le vio cansado y no tan vigoroso, siendo que un par de días después se confirmaría que estaba contagiado con el virus que tanto defenestro y que ha usado para atacar al gobierno de China, lo que lo obligó a hospitalizarse y a que se pusiera en incertidumbre su estado de salud. Trump constantemente ha mostrado una postura de minimizar la gravedad de la enfermedad, incluso su salida del hospital en un tiempo récord de pocos días y retomando sus actividades de manera inmediata, lo realizó con una enorme prepotencia, ya que se auto-declaró inmune, repercutiendo de manera negativa en un número importante de electores.

Las acciones de movilización social en donde se han generado conatos de violencia fueron usadas como bandera de Trump para señalar la radicalidad de los movimientos esto debido a sus acciones y supuesto vandalismo. La postura del Gobierno es que debe prevalecer la ley y el orden, argumento que también hizo suyo el candidato a la vicepresidencia de Trump, Mike Pence, quien señaló la importancia de no quitarle los fondos públicos a la policía ya que si llegan los demócratas, estos generarán un Estado sin seguridad y completamente anárquico al retirar el financiamiento a la instancia policial.

Mientras que la candidata a la vicepresidencia por parte del partido demócrata, Kamala Harris, fijó con claridad su postura ante esto, declaró que se busca una reforma a las fuerzas policiales, que pueda generar un registro a nivel nacional, en donde aparezcan aquellos policías que han cometido vejaciones a los ciudadanos, por su actuar con brutalidad. Así mismo se busca que se envíen fondos a comunidades de extrema vulnerabilidad para evitar que los jóvenes sean cooptados por el crimen, algo que puede ser estratégico para recobrar la confianza en las policías.

Los contendientes a la vicepresidencia también han tomado un papel fundamental dentro de la elección, ya que ante el peligro del deceso por cualquiera de los dos candidatos presidenciales, que son de  edad vulnerable ante el COVID y a pesar de la declarada inmunidad de Trump, el peligro no deja de ser latente. El sucesor que tome la batuta en la contienda por la Presidencia, en caso de emergencia, tendrá que tener la suficiente habilidad para contender contra el candidato opositor.

Las encuestas realizadas después del debate, han dado mejores números a J. Biden poniéndolo por encima de Trump. Por ejemplo la encuestadora Real Clear Politics coloca a Biden con 51.3 puntos y a Trump con 42.3 (Real Clear Politics, 2020), de manera parecida, las simulaciones hechas por Five Tirthy Eight coinciden en dar la victoria al candidato demócrata. La situación que atraviesa el país, tanto en términos sanitarios como económicos, ha generado gran influencia en la postura del electorado, el cual debe ser atraído a través de propuestas positivas en el sector salud y económico, temas que son indisolubles y pueden ser clave para la victoria, y ya no solo guiarse con las viejas dinámicas de ataques y defenestraciones, al mero estilo clásico de una contienda electoral.

La popularidad de Trump ha venido decayendo, esto debido a su mal manejo de la pandemia y los efectos económicos que ha dejado, siendo una situación de alta prioridad. A esto se adiciona el tema de la justicia racial y el tercer gran tema es el del acceso salud, ya que actualmente no existe un programa de cobertura universal de salud, ya que fue desmantelado y descalificado por Trump, factor que hoy en día pudo haber sido de gran relevancia para hacer frente a la pandemia.

El Trumpismo como estilo político se define no solo por la jactancia y fanfarronería de su líder y sus seguidores; su triunfalismo depende de proyectar certeza, así como la idea de tratar de promover y proteger la soberanía y la singularidad estadounidenses. En algunos contextos, incluso los enemigos de Trump podrían estar de acuerdo en que es un concepto atractivo, el querer sellar las fronteras ante el virus.

Pero la única forma en que esto sería efectivo, sería si los Estados Unidos hubieran optado desde hace años por retirarse de la economía global sumamente interconectada. Sí, el coronavirus se presentó por primera vez en China, según Trump, ¿Cuántas personas se sorprenderían al saber que en los últimos meses, casi todos los antibióticos estadounidenses también provienen de China?, esto hace que la idea de mantener a Estados Unidos bajo un aislamiento, es casi imposible, la actual crisis sanitaria es mundial, y solo mediante la cooperación internacional se podrá hacer frente.

Por ello incluso en un escenario en el que llegaré a ganar Trump, el Trumpismo tendría que relegarse ante una postura mucho más multilateral en el escenario internacional, para reactivar su economía necesita optar por abrirse nuevamente al comercio internacional, en el plano interno, se deben generar reformas al sector salud que incluyan a los más desprotegidos, para evitar una nueva pandemia; en lo social las cuestiones raciales y la violencia policial tendrán que reformarse sí, no se quiere un estallido de una guerra civil. Todo esto nos hace pensar que gané quien gane, el Trumpismo como ideología política, tendría que llegar a su fin, si los Estados Unidos buscan sobrevivir como país y sociedad.

Fuentes de consulta:


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